COREA DEL NORTE NO ESTÁ PARA JUEGOS
Tuve la oportunidad de visitar Corea del Norte en 1980, en compañía del senador Ángel Castro Lavarello. El Mariscal KIM IL SUNG, “Padre de la República”, era el Jefe Supremo, y estaba empeñado en forjar un Movimiento Internacional para “La Reunificación Pacífica y Soberana de Corea”, que ya casi nadie recuerda. En esa oportunidad no solo conocimos lo que se ignoraba en occidente, sino que tuvimos un “encuentro” y luego un almuerzo, en su residencia de descanso situada en un hermoso paraje cerca de la frontera con China. Por eso es difícil que ahora podamos “comulgar con ruedas de molino”, cuando se difunden leyendas negras de un país acosado casi por todo el mundo y que lucha por su supervivencia.
El tema o problema de Corea del Norte o “República Democrática Popular de Corea” y su actual presidente Kim Joug-un – como otros temas en nuestro país – va a tropezar con su desconocimiento casi total. Sin embargo, habiendo cobrado, recientemente, gran vigencia en la escena internacional, habrá que intentar una introducción al respecto con el fin de limar esa ignorancia y generar unas bases mínimas a una opinión pública más o menos informada. De lo contrario vamos a tener la imagen de un “Chino loco” como lo presentan nuestros periódicos “chicha” y donde beben su cultura correspondiente muchos peruanos. Una cuestión tan grave para el mundo merece tomarla más en serio.
En gran medida este desconocimiento se debe a la forma en que las potencias occidentales y sus gobiernos alineados lo han aislado; pero también a la necesidad que ha tenido de hacerse impermeable a una infiltración que terminaría con su seguridad tan amenazada luego de la “Guerra de Corea” de 1950, para muchos olvidada. Guerra que realmente no libró Corea del Norte con la del Sur, sino con EE.UU. que invadió el sur de la península para evitar que cayera Seúl en poder de los socialistas del Norte.
Luego volveremos a este punto clave, pero antes hagamos una brevísima reseña histórica. En la península reinaron diversas dinastías chinas y en 1866 EE.UU. con su vapor “General Sherman” trató de invadir su territorio para saquear los tesoros de las Tumbas Reales. Pero fueron rechazados en acciones más bien populares en donde interviene un antecesor del que luego sería el Mariscal Kim Il-sung padre de la RPDC. En 1871 se produce otra Expedición yanqui que causa 200 coreanos muertos. Y ya en el S.XX en 1910 el Japón lo convierte en su Colonia. Este es un período muy duro para los coreanos como es fácil imaginar. Pero entonces comienza a forjarse un pueblo luchador por conseguir su liberación. Se organizan guerrillas en las que se van fraguando los futuros dirigentes. La familia Kim participa en ellas, algunos de sus miembros mueren; pero el que finalmente tiene una trayectoria descollante es Kim Il-sung: comenzó a pelear a los 14 años hasta convertirse con el tiempo en el Jefe Guerrillero indiscutido por su valor, inteligencia y audacia. Siguiendo los vaivenes de la lucha tuvo que huir a China y también a Rusia donde obtuvo grados militares.
Con motivo de la II Guerra Mundial, la península de Corea se convirtió en escenario decisivo entre las potencias del Eje y los Aliados. A diferencia de Corea del Sur, Kim Il Sung era líder de un pueblo unido que había combatido inicialmente con chinos y soviéticos, pero que luego, ya organizado, en consenso con sus aliados es nombrado Jefe de las FF.AA de Corea del Norte en cuya condición convoca a elecciones democráticas a toda la península. Los del Sur con políticos que habían sido ganados por los Norteamericanos habían estado exiliados y, por lo tanto, nunca lucharon, no quisieron participar en los comicios y más bien con ayuda yanqui iniciaron hostilidades al Norte. Entonces Kim Il sung dispuso un ataque relámpago y en 3 días sus tropas llegaron a las puertas de Seúl. Asustados los generales yanquis, decidieron un ataque masivo con sus fuerzas de tierra, aire y mar, y las de la ONU, logrando que retrocedieran casi totalmente. Situación desigual que obligó a China y Rusia a entrar otra vez en acción ante el “cargamontón” de que era objeto Norcorea. Fue la llamada Guerra de Corea 1950-53 que terminó provisionalmente con la firma del “ARMISTICIO DE PANMUNJON” – cuyo lugar también visité - pero que nunca llegó a concretarse en un TRATADO DE PAZ. Luego del fracaso de los intentos de Unificación, respetando las formas políticas de cada República que hiciera el Mariscal, ahora se mantiene un “Estado de Guerra” que es difícil saber cómo irá a terminar.
La tragedia que vive Corea del Norte quedaría incompleta y no se podría comprender cabalmente, si no señaláramos un hecho tremendo: La península fue dividida siguiendo el paralelo 38, por una GRAN MURALLA DE HORMIGÓN y barras de acero con Alhambradas Eléctrificadas que impide el paso total de un territorio a otro. O sea su frontera sur de la RPDC está totalmente clausurada. ¿Y quién creen que levantó esa muralla?: EE.UU., pues, por eso NADIE HABLA DE ELLA. En el “Mundo Libre” solo se habla del MURO DE BERLÍN que apenas tuvo unos cientos de metros frente a los más de 1,000 Km. que corta el territorio de Corea entre los dos mares que le flanquean. (La más grande después de la Muralla China, que también observamos desde una “casamata” militar) Esa muralla cercenó no solo al territorio, sino a familias enteras que quedaron – de la noche a la mañana – sin poder verse jamás. Toda esta tragedia por más de medio siglo, mantiene a los norcoreanos unidos por un sentimiento permanente de añoranza nunca perdida que se trasmite de padres a hijos.
Las críticas a un Estado “cerrado” provienen de quienes quisieran que abra sus puertas y ventanas para ser infiltrado por espías, saboteadores y todo tipo de agentes disfrazados de mil maneras para petardear a un pequeño país que no se doblega. La inefable ONU, celestina de todos los atropellos e invasiones de las grandes potencias occidentales para satisfacer su ansiedad de rapiña y dominación de Estados débiles, califica a Corea del Norte y a su actual Líder de constituir una “AMENAZA AL MUNDO”. Me pregunto: ¿Quién amenaza a quién? ¿Quién tiene una gran flota de grandes portaviones, de estratégicas Bases Militares por todo el mundo y misiles nucleares de alcance intercontinental para llevar guerras de agresión y conquista a cualquier parte de la Tierra sino es EE.UU. hoy gobernado por el impredecible multimillonario Trump? Los amos del Mundo: los únicos que pueden tener cualquier tipo de armas, por supuesto nucleares y que, además, se arrogan el “derecho” a decidir quién puede también tenerlas y quién no. Valientes hijos del Tío Sam. LA RPDC SOLO DEFIENDE EL TERRITORIO DONDE VIVE. NADA MÁS. No tiene tropas extranjeras como Corea del Sur.
Pero piénsenlo bien. Ese joven gordito KIM JONG-un, lleva la sangre de su heroico abuelo. SIEMPRE ESTÁ EN LA PRIMERA LÍNEA CON SUS GENERALES. QUE EL PENTÁGONO NO SE EQUIVOQUE: ÉL NO ES GADAFI O HUSSEIN, NI LA RPDC ES LIBIA O IRAK. ADEMÁS, YA LOS CONCEN. EL 50 LES DIERON UNA LECCIÓN. He visto fotos de los generales yanquis firmando el Armisticio en Panmunjong con gafas oscuras y la cabeza gacha. Seguiremos.