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LOS INTELECTUALES “COMPROMETIDOS” DE AYER, Y LOS “CONVENIDOS” DE HOY

Publicado: 2017-11-10

Una pregunta provocadora: pero pertinente en un país que hace tiempo ha dejado de ser serio. Si un padre le preguntara a su hijo: Cuando grande ¿qué quieres ser, un poeta genial como CÉSAR VALLEJO, o un futbolista como “Foquita” FARFÁN? ¿Qué piensa usted que contestará el chiquillo intoxicado de fútbol? “Foquita”, pues, o cualquier otro de la misma fauna. Y si contestara lo contrario, saltaría la mamá: “Poeta, ¿para qué? Para que te mueras de hambre como ese Vallejo? En cambio mira a “Foquita”, esos carrazos que tiene, la casota que le ha regalado a su madre, las mujerotas faranduleras que cambia cada cierto tiempo, sale en los periódicos a cada rato. Esa es la vida, y no irte a morir a París un jueves de otoño como el melenudo de Vallejo. Así están las cosas: las cabezas rasuradas de hoy y los cuerpos tatuados como culebras, pero con mucha plata, llevan una gran ventaja a las eminencias grises del pasado y del presente. No hay competencia en el Libre Mercado y “mercado negro” de la ADMIRACIÓN en la actualidad. La juventud ha cambiado de paradigmas. Por no decir que no los tiene, esto es con responsable perspectiva histórica. 

Y aquí viene el problema. Antes las élites intelectuales que con las políticas andaban de la mano, estuvieron constituidas por personalidades que se forjaron esencialmente en las universidades y continuaron en las luchas sociales. Muchos alcanzaron niveles de excelencia que los constituyeron en ejemplos que imitar, ya sea en los campos de la política, la ciencia, el arte y la cultura en general. Pero en ellas las que más se distinguían era eran justamente los portaestandartes de las IDEAS DE AVANZADA, de vanguardia. Las que propugnaban los cambios: la igualdad y equidad para el pueblo, siempre sumido en el atraso, la pobreza y la iniquidad. El cuestionamiento de una sociedad injusta, la rebeldía frente al sometimiento.

Por eso, tema sin duda importante, ha sido siempre observar la actitud de las élites intelectuales en cada época frente a los grandes problemas del pueblo, de sus países y del mundo. En América Latina, por citar un ejemplo, la Generación de maestros y jóvenes líderes de la “Reforma Universitaria” y el ¡Grito de Córdoba! de 1918. Ellos contaron con el aliento de figuras de la talla intelectual y moral de un JOSÉ INGENIEROS y su obra inmortal de crítica a su tiempo: “El Hombre Mediocre”, que alguna vez sugerimos que algún Ministro de Educación podría editarla y repartirla a nuestra juventud. El jurista Alfredo PALACIOS, primer diputado socialista en nuestra región. En México José VASCONCELOS y su “Raza Cósmica”. Y, para abreviar, en el Perú, el irrepetible “GRUPO NORTE” con el genial poeta CÉSAR VALLEJO, filósofo como ANTENOR ORREGO y políticos como HAYA DE LA TORRE, y varios más quienes exhibían la singularidad de haber surgido en “provincias”, en el norte peruano. Que, sin embargo, brillaron igual con las jóvenes personalidades de Lima como el genial ideólogo autodidacta JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI, el poeta HABRÁM VALDELOMAR, el educador por excelencia y consecuencia ANTONIO ENCINAS, puneño él, pero residente en Lima. En fin, VÍCTOR ANDRÉS BELAUNDE, diplomático brillante quien auscultó la realidad peruana desde sus ideas católicas, pero con solvencia intelectual. El novelista JOSE MARÍA ARGUEDAS surgido desde la entraña misma del Ande, hasta terminar con un tiro en la cien último como grito de angustia ante una vida que pasó entre los indios. Esta es apenas una “muestra”, de cómo nuestros intelectuales de generaciones pasadas dedicaron su talento a los graves problemas del “Perú profundo” en el caso de los nacionales, y de sus respectivos países en el caso de los contemporáneos extranjeros.

Pues bien. En otras oportunidades hemos tratado sobre todo en el caso emblemático de VALLEJO. Su compromiso y rebeldía no solo lo llevó a romper esquemas desde lo que hasta entonces era la poesía en el Perú y el mundo, no importa que los carcamanes de entonces lo llamaran “loco”, sino él fue más allá: traspuso nuestras fronteras para alentar la lucha de los pobres y sojuzgados del mundo, y se fue a Europa para unirse con los republicanos en la Guerra Civil Española ante la invasión del Fascismo internacional. Siempre estuvo en la lista con sus colegas escritores del mundo en los Congresos por la Libertad y contra la opresión de los pueblos. No importa que entre los pocos nombrados hubiese habido matices, discrepancias y en algunos casos claudicantes. Así es la vida, la Historia siempre está teñida por la imperfección humana. Pero lo cierto y lo que nos interesa destacar, es que ninguno de ellos se encogió de hombros ni miró al otro lado, ante el drama de su pueblo o los huracanes políticos y sociales que acechaban a su país y al mundo. Ellos no fueron indiferentes. Ellos pensaron en los demás y no solo en el interés propio o de su entorno. Ellos tuvieron o se forjaron IDEALES que cambiaran un Orden injusto y opresivo pensando en las futuras generaciones. No buscaron acomodarse tranquilamente al Orden establecido. Lo cuestionaron primero y luego lucharon por cambiarlo hasta donde pudieron.

Así los años nos han hecho llegar hasta aquí. ¿Y qué vemos o comprobamos? Un S. XXI con ÉLITES mediatizadas cuando no gazmoñas, que prefieren “hablar a media voz”, en abierta apostasía a las enseñanzas del Maestro MANUEL GONZÁLEZ PRADA; que disimulan el oscurantismo que profesan disfrazándolo de pretensiones “teóricas” ajenas a toda sindéresis lógica y que atosigan con citas, pero en cuyos escritos brilla el pensamiento propio lo que A. ORREGO, otro filósofo autodidacta llamaba despectivamente “RASTRACUERISMO”. No son pocos los críticos que todo les parece mal, pero no tienen propuestas que hacer para remediar los males sociales. Y lo que a nuestro juicio nos parece lamentable, ninguno de ellos están respaldados por una TRAYECTORIA DE LUCHA que nos muestre que algo hicieron aunque no hubiesen triunfado. Y, no obstante, son acerbos detractores de todo lo que les huela o les parezca “extremismo”, “revolución”, “izquierdismo”; son rendidos admiradores de la “AURA MEDIANÍA” o “Aura Mediocritas” de griegos y latinos. Pero en una sociedad “ESTRATIFICADA” como la nuestra y de países hermanos, ¿cuál es el justo medio? ¿Dónde está la simetría entre los de Arriba y los de Abajo, los que explotan y los explotados? ¿En que los primeros “dan trabajo” a los segundos para que “lleven un pan a su casa”, y se olvidan quién les da a ellos los millones para sus lujosas residencias, sus grandes cuentas bancarias y despilfarros por doquier? ¿No son sus explotados? ¿Qué dicen nuestras Élites Intelectuales?

Hay respuestas que solo los cándidos pueden esperar. Allí tenemos al “non plus ultra” de la intelectualidad peruana, el Marqués de VARGAS LLOSA, para quien la Democracia no es “El gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, como quiso LINCOLN - y no Fidel Castro ni el Comandante Chávez – sino para él, le basta y le sobra que haya un Gobierno con División de Poderes, Libertad de Prensa para que pueda imprimir y vender sus libros y nada de trabas para sus amigos inversionistas extranjeros. El Orden Establecido es intocable. ¡VALLEJO QUÉDATE EN PARÍS Y REGRESA CUANDO EN EL PERÚ NO QUEDE PIEDRA SOBRE PIEDRA!


Escrito por

Sigifredo Orbegoso

Doctor en Derecho: Constitucionalista. Ha enseñado en varias Universidades especialmente en la UNT (Decano)


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Dejemos de hablar a media voz.

No siempre se llama al "pan pan y al vino vino", por razones de interés o compromisos de otra índole de los cuales yo carezco.